La salud es un proceso en continuo cambio de adaptación. Según La Organización Mundial de la Salud, define La Salud como “un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”, es decir, El individuo es una unidad de cuerpo, mente, factores emocionales, patrones de relación, hábitos y otros factores que se retroalimentan y conviven entre sí, generando una adaptación constante del hombre en el medio.

Todos los profesionales sanitarios hemos sentido la impotencia alguna vez al comprobar como muchos de nuestros pacientes se resistían a mejorar de forma significativa a pesar de aplicar tratamientos Convencionales supuestamente efectivos. Por esta razón, como Fisioterapeuta empecé a tener la necesidad de ampliar mi visión e indagar acerca de las causas en los problemas de salud y el dolor físico, y es en este camino de búsqueda cuando me encuentro con La Fisioterapia Holística Cada vez más conocida y más demandada por la población , ya que intenta abordar la salud de la persona desde un enfoque más integral, teniendo como objetivo principal el bienestar cuerpo-mente y espíritu del individuo, mirando al paciente como un todo.

Para esta Fisioterapia el individuo no solo está formado por músculos y huesos. Los Hábitos y las emociones juegan un papel importante en nuestro cuerpo, toman forma y se manifiestan. El cuerpo a veces tiene un síntoma en un lugar, pero no significa que ese sea el origen del problema. Por ejemplo, el dolor lumbar no solo se refiere al puro dolor físico, sino también a los hábitos de vida de una persona, al estrés y a las preocupaciones que está experimentando, etc.

Por tanto la fisioterapia holística no solo se ocupa de tratar los síntomas con tratamientos clásicos como, por ejemplo, masajes y manipulaciones en la zona de dolor a tratar, sino que también amplía su visión a nivel emocional complementando los anteriores con otras técnicas alternativas como la acupuntura, terapia Miofascial, Neural y visceral, Técnicas de Relajación ,etc preocupándose por el bienestar en relación con la vida diaria de esa persona, intentando restablecer el equilibrio y energía del organismo y maximizando los mecanismos de autocuración del cuerpo para lograr un abordaje global de la persona.

Gracias a este enfoque de tratamiento Bio-psico-social del individuo, sigo comprobando diariamente en mis clientes que en la mayoría de los casos tanto los resultados como los beneficios son mucho más rápidos que sí sólo utilizara únicamente técnicas de fisioterapia convencional, ya que en cuanto la persona es consciente de que una situación emocional alterada o estresante puede ser una de las posibles causas de su problema de espalda, es en ese momento cuando empieza el proceso curativo, y aunque el problema emocional no desaparezca si lo puede hacer su somatización, evitando la aparición del dolor físico recurrente.

Por tanto considero que en el ámbito Sanitario tenemos todos el reto de incorporar enfoques cada vez más holísticos en nuestros tratamientos a través de diferentes técnicas que mejoren todavía más la efectividad de nuestro trabajo, intentando enseñar a los pacientes a tomar responsabilidad y conciencia de sus problemas, intentando expandir nuestra área de actuación a todos aquellos factores que influyen en la capacidad funcional y el movimiento de nuestros pacientes, y trabajar en la medida de lo que podamos en las 4 dimensiones del individuo (cuerpo físico, cuerpo emocional, cuerpo mental y energético), abordando cada profesional siempre el aspecto para el que está preparado y considerar la posibilidad de derivar aquello que supere sus competencias, para intentar que la Valoración y el tratamiento sea lo más completo posible y adecuado a cada persona.