Qué es y qué no es Pilates.

Por Esperanza Aparicio y Javier Pérez.

“La labor realizada por J. H. Pilates con su método perduró en su forma original durante toda la vida de su creador. Clara Pilates y Romana Kryzanowska continuaron su labor hasta la actualidad, ayudando a miles de individuos, comprendiendo la obra de este genio y aplicando “su método original”, producto de toda una vida de investigación y observación del funcionamiento natural del cuerpo humano, junto con la corroboración de los resultados. Su obra ha perdurado de una manera revolucionaria hasta hoy porque es perfecta.

Lo propio de una obra maestra es que no hay que añadirle ni suprimirle nada; cada detalle es necesario, porque ocupa su sitio en el conjunto. Como decía J. H. Pilates “Por qué no apuntar a lo más alto en lugar de quedarse con la mediocridad”. Así, dicho de esta manera podría parecer que se trata de un sistema cerrado, ortodoxo y hermético, pero nada más lejos de la realidad. El método Pilates es todo lo contrario de las definiciones anteriores. Como toda ciencia y todo arte, para comprenderlo y estudiarlo se necesita mucha dosis de humildad, estudio continuado y profundo y mucha práctica con sentido común. Y como todo método, técnica o ciencia, posee sus propias leyes, fórmulas, principios, conceptos, etc.

Hoy en día existen innumerables controversias acerca de lo que se puede considerar como el auténtico método Pilates. Estas controversias tienen un factor común: el de confundir al público y un claro interés económico, aprovechando el buen y popular nombre del que goza el método Pilates. No puede haber controversia al respecto, ya que la tradición auténtica y la historia del método demuestran por sí solas la futilidad de estas controversias.

El método y los estudios Pilates reciben su nombre de su inventor, Joseph Hubertus Pilates, por lo tanto, como todo arte, recibe el nombre de su creador para designar la obra que hizo. El método Pilates debería designar los ejercicios, principios, conceptos, etc., inventados y practicados por su creador, por lo cual cualquier modificación, que las hay a miles (y no exageramos), adición, mezcla, variación y alteración del orden de los ejercicios propios y, lo que es muy importante, el objetivo de los mismos, se trata simplemente de otra cosa y no del método Pilates.

En una época en la que la industria del fitness se empeña constantemente en lanzar al mercado tendencias nuevas, innovadoras y milagrosas, el método Pilates continúa siendo una fórmula de resultados constatados e indiscutibles. Usa una serie de aparatos que la industria del fitness ha visto, con claridad, que a través del marketing generan fuertes ingresos. Esta industria ha lanzado la idea del método Pilates junto con la formación de profesores en el método a sus medidas financieras según un elaborado plan, por lo que existen en el mercado numerosas tendencias de formación de profesorado que han convertido la palabra Pilates en un híbrido; Infinidad de estilos, mezclas y derivados, donde casi todos se proclaman los más auténticos, además de sumarse la fuerza de los medios de comunicación, poco serios e igualmente interesados.

Como remate también existen tendencias que nos explican que han actualizado y mejorado el método Pilates ya que, según ellos, este se ha quedado obsoleto. Con un poco de sentido común, lo lógico para cambiar algo, sea una técnica o un método, es conocerlo muy bien; no se puede cambiar algo que se desconoce o que se conoce superficialmente. Esto es pura pretensión.

Ante las supuestas actualizaciones, si una persona conoce a la perfección el método Pilates, comprende que el cuerpo humano sigue caminando, trabajando y moviéndose, al fin y al cabo, con las mismas articulaciones, numero de huesos y músculos desde hace miles de años. El método creado por J. H. Pilates se basa en ese movimiento natural del ser humano mediante ejercicios creados y constatados por el mismo, lo que da como resultado su obra. El ser humano, como cuerpo físico, no ha cambiado. Y los cientos de ejercicios diseñados por este genio, siguen hoy día ayudando a miles de personas a mejorar con el método tal como él lo creó. Cuando alguien conoce bien este método sabe que lo único que puede mejorar es su práctica personal y sus enseñanzas a otros, en el caso de ser un profesor. La gran pregunta es: ¿Por qué siguen llamando método Pilates a lo que ni siquiera el propio Pilates reconocería como su método, tal como se practica y enseña hoy?. Usted puede consultar sus libros, fotografías, películas y los testimonios de personas que estuvieron con él. ¿Por qué, si lo que están enseñando en muchos lugares es tan maravilloso, no lo llaman con el nombre de quien lo ha “mejorado y actualizado”?. La respuesta es clara, necesitan del buen nombre del método y el trabajo humilde y constante durante muchos años de profesores que han llevado el nombre de Pilates hasta donde está en la actualidad.

El tiempo pone cada cosa en su lugar.”

Gracias maestros por tanto.

Aparicio, E. Pérez, J. (2017). El auténtico método Pilates. Barcelona, Editorial Planeta S. A.
https://www.casadellibro.com/libro-el-autentico-metodo-pilates-el-arte-del-control/9788427039629/2054871