Son muchas las personas que habitualmente trabajan sentadas frente a un ordenador durante jornadas interminables.

De sobra eran conocidos los problemas que esto podía acarrear y que se están viendo acentuados con motivo de la situación que vivimos por causa del Covid- 19 y el teletrabajo.

Si ya de por si no resultaba nada sano pasar la mayor parte del día sentado y a esto le sumamos el hecho de trabajar en una silla inadecuada que no te permita mantener una postura correcta, trabajar en una mesa inadecuada que no te permita regular la altura de tus brazos al teclear, o trabajar con un portátil, Tablet o smatphone que te obligan a bajar constantemente la cabeza, muy probablemente el resultado será mucho más desalentador.

Por ello es importante que afrontes esta nueva temporada siguiendo algunos consejos que te damos aquí y que te ayudarán a mitigar tus dolores de espalda.

1. Siéntate correctamente:

Al sentarnos nuestra columna debería mantenerse recta y apoyada sobre el respaldo de la silla. Existen cojines o respaldos lumbares que facilitan esta posición y evitan la sobrecarga a nivel lumbar.
De igual manera, evita cruzar las piernas, ya que no beneficia para nada a tu postura. Lo ideal sería que mantuvieses los dos pies apoyados en el suelo y que tus piernas formen un ángulo de 90º. También puedes recurrir a un reposapiés en caso necesario.

2. Coloca tu ordenador en una posición correcta:

La pantalla debería estar a la altura de tus ojos para que no te obligara a bajar la cabeza. Por ello es siempre más recomendable trabajar con un sobremesa, pero si no te queda más remedio que trabajar con portátil, procura elevarlo ligeramente y plantéate utilizar un teclado inalámbrico.

3. Toma conciencia de la postura de tu cuello y tus brazos:

Trata de evitar proyectar la cabeza hacia delante y encorvar los hombros. Estos deben estar relajados y hacia atrás y tu cabeza debe estar alineada con tus cervicales manteniendo tu barbilla hacia la garganta. Tus codos deberían estar a 90º al teclear y tus muñecas rectas.

4. Haz descansos cada treinta minutos:

Trata de levantarte con regularidad para activar la circulación y evitar mantener posturas prolongadas que puedan generarte tensión. Intenta también hacer algunos ejercicios sencillos para relajar los hombros como circunducciones hacia delante y hacia atrás o elevaciones para alargar después los brazos hacia el suelo para estirar.

5. Establece una rutina de ejercicio:

Es de vital importancia que realices ejercicio antes de empezar o al finalizar tu jornada siempre que puedas. Sería ideal que hicieras algún tipo de ejercicio aeróbico o, como mínimo, caminar. Te ayudará a activar tu circulación y en general a mejorar la actividad de tu cuerpo.
Y para hacer un trabajo más específico sobre tu columna, plantéate hacer Pilates. Te ayudará a corregir la postura, te aportará conciencia corporal y te ayudara a mantener una musculatura fuerte y flexible que proteja tu espalda.