Mejora la postura
El Método Pilates se ha convertido en sinónimo de buena postura corporal. Y es que la práctica de este método combate los efectos negativos que causa la gravedad y las malas posiciones en nuestro cuerpo. Manteniendo un cuerpo esbelto, tonificado y elegante. Incrementa nuestra coordinación, fuerza, equilibrio y agilidad. Por otra parte, reduce la posibilidad de lesionarse.

Efecto Terapéutico
Aplicado de forma adecuada puede rehabilitar ciertas lesiones. A través de la alineación de las articulaciones, el fortalecimiento de la musculatura más profunda y el estiramiento de la musculatura que esté acortada puede liberar tensiones y eliminar el dolor.

Aumenta la concentración
Durante la práctica de Pilates hay que estar tan concentrado en todo el cuerpo, la respiración y su coordinación que no te permite pensar en nada más. El pausar el resto de los pensamientos durante una hora tiene efectos de mejora de la concentración. Una mente más clara y pausada nos ayuda a afrontar el siguiente reto del día.

Fortalece el sistema inmunológico
El movimiento es vida. No existe la persona que esté realmente sana sino se mueve. El movimiento no solo va a fortalecer nuestro cuerpo, sino que va a mejorar las funciones internas. Va a mejorar rutas a nivel metabólico y hormonal. Escuchamos hablar del cortisol, la hormona del estrés tiene como funciones aumentar los niveles de azúcar en sangre y deprimir el sistema inmunológico. Haciendo ejercicio podemos reducir los niveles de cortisol, mejorando así nuestro sistema inmune.

Ayuda a la circulación
Haciendo los ejercicios vamos a activar y relajar grupos musculares favoreciendo el retorno venoso y linfático. Notaremos las piernas y los brazos más ligeros, dejando tobillos y muñecas más finas.

Trabaja la capacidad pulmonar
Una mala postura dificulta los movimientos de la caja torácica e impide que los pulmones funcionen con máxima eficiencia para suministrar a los tejidos de oxígeno. Una mejor capacidad pulmonar aumenta la oxigenación. El cuerpo se siente con más energía, menos fatigado y más despejado a nivel mental.

Positiviza las emociones
Durante el movimiento generamos hormonas como dopamina, serotonina y endorfinas, las identificadas con la felicidad y el placer. Reduciendo el riesgo de sufrir ansiedad y depresión. Después de una clase de Pilates nuestros pensamientos cambian de perspectiva y se convierten en positivos.

Relación estructural y funcional
Hay una relación directa entre el sistema estructural y funcional, huesos y órganos, ya que la postura puede incidir en el funcionamiento de los órganos. Una buena postura permite al cuerpo desarrollarse bien y funcionar de forma más eficiente. Que un órgano esté en el lugar que le corresponde evita disfunciones.

Conclusión: el Pilates rejuvenece, es “antiaging”
El Pilates es un método antiaging, es una medicina preventiva, de higiene postural y educación corporal. Consigue los objetivos del antienvejeciemiento que son mejorar la calidad de vida y el bienestar.
El envejecimiento está asegurado pero la forma en la que envejecemos podemos trabajarla desde la prevención temprana. El envejecimiento de los órganos y los tejidos no podemos frenarlo, están programados genéticamente. Pero de forma externa podemos decelerar ese proceso adoptando hábitos de vida saludables como es el Método Pilates.