Metódica, intuitiva, trabajadora incansable y ante todo fiel a sus maestros y a la contrología. Todas estas cualidades hicieron de Romana Kryzanowska la heredera indiscutible del trabajo de toda una vida desarrollado por Joseph Pilates.

Nuestra protagonista de esta semana nació en el estado de Michigan en 1923. Como hija única del matrimonio formado por Roman Kryzanowsky y Sari Pickett, ambos pintores, llevaba el arte en las venas y desde muy joven comenzó a bailar.

A sus 19 años, siendo estudiante de la School of American Ballet fundada por el conocido bailarín y coreógrafo George Balanchine, sufrió una lesión en su tobillo que la impidió seguir bailando. Es por ello que el propio Balanchine, que acudía al Estudio de Joe Pilates desde que prácticamente llegó a los Estados Unidos, la dirige allí convencido de que su sistema de ejercicios sería la alternativa a su recuperación, tratando de evitar así una cirugía que en aquellos tiempos podía no ser muy exitosa. Y es así como Romana conoce a Joseph Pilates y la contrologia, por necesidad.

En un inicio Romana no tenía demasiada fe en su recuperación mediante el método. Más aún cuando aquel hombre rudo, Joe, le hacia realizar ejercicios que no eran específicos para su tobillo. Llego a pensar que estaba loco, pero lo cierto es que transcurridas pocas sesiones comprobó como la inflamación había remitido y el dolor también. Además, comenzó a notar una sensación diferente al bailar, con mayor equilibrio, fuerza y control.
Desde aquel momento fue consciente de la grandiosidad de la contrología habiéndola experimentado en su propio cuerpo y se convirtió en fiel devota de Joseph y de su método.

A partir del año 1943, después de acudir diaria y disciplinadamente al estudio, comienza a trabajar como profesora junto a Joe y Clara. Y aunque al poco tiempo contrae matrimonio y emigra a Perú por un periodo de 14 años, sigue manteniéndose en contacto con la contrología.
En 1958 regresa a Nueva York y con ello al estudio de Joe y Clara, donde retoma su trabajo como profesora y permanece junto a ellos hasta el fallecimiento de ambos.

Joseph Pilates escogió en vida a Romana Kryzanowska como su sucesora y heredera de su metodología y tras su fallecimiento, Romana recibe legalmente por parte de Clara Pilates y la Pilates Foundation For Physical Fitness, la herencia del legado en 1970.

Durante décadas trabajó incansablemente para mantener viva esa herencia, enseñando tanto a clientes como a profesores el método tal cual Joe lo creo. Y en 2013, habiéndose retirado ya un tiempo atrás, fallece a los 90 años de edad, creemos sintiéndose orgullosa de haber podido perpetuar el legado que hoy en día conocemos gracias a ella.